El día amaneció soleado, la
casa era un caos total lleno de familiares que esperaban el gran acontecimiento
y ahí estaba yo en mi habitación demasiado nerviosa como para tan siquiera
poder respirar bien. Aun no lo podía creer iba a casarse con el hombre que más
amaba en este mundo, con su otra mitad, su media naranja, si, ya mucha gente en
especial sus padres le habían dicho que era demasiado joven para casarse, que debería
pensarlo bien, que deberían conocerse mejor, pero llevaba con su novio un año y
sentía que lo conocía a la perfección, sabía que lo amaba y con eso le bastaba
y era lo más importante.
Estaba muy nerviosa y agradecía
el apoyo de su mejor amiga que aunque también le decía que estaba muy joven
para casarse la apoyo y la ayudo a organizar su boda, pero en este momento no sabía
dónde estaba de un momento a otro solo desapareció de mi vista, solo sé que la
necesito así que Salí de mi habitación para buscarla la necesitaba urgentemente
es mi dama de honor y la boda empieza en quince minutos, ¡Dios que nerviosa
estoy!.
-
¿Hija pero que haces? Me pregunta mi mamá –
en quince minutos te casas y tu paseando por ahí como si nada
-
Mamá ya lo sé, pero da la casualidad que mi
dama de honor desapareció y la necesito yaaa!
-
Hija cálmate los nervios te están volviendo
loquita mi niña, vamos te acompaño a buscarla.
Buscamos por casi toda la
casa y ni rastro de mi mejor amiga, ella sabe que ya va empezar la boda y
desaparece así, será que le paso algo me pregunto un poco preocupada.
-
¿Pero donde carajos se metió Amanda?
-
Mi niña esa boquita, me dice con reproche mi
madre
-
Lo siento mamá pero es que estoy nerviosa y
ella dónde está? Le digo desesperada.
Ya estoy por darme por
vencida de estarla buscando cuando escucho unos gemidos muy fuertes que vienen
de una habitación de huéspedes, miro a mi madre y ella me mira extrañada, nos
acercamos sigilosamente y abro la puerta para ver qué es lo que sucede y si Mandy
está ahí dentro, pero lo que veo al abrir la puerta me sorprende, me deja
anonadada y congelada en ese lugar, Dios no puedo creer lo que estoy viendo
siento como las lágrimas empiezan a salir y no puedo contenerlas, lo que estoy
viendo me está rompiendo el corazón en pedazos; mi madre mira la escena que
desarrolla en esa habitación y me mira con dolor, no lo puedo creer Andrew el
hombre que amo más que a nada, el hombre con el que me iba a casar hoy está en
la cama acostado de espaldas desnudo y
sobre él está ella mi supuesta “mejor amiga” también desnuda, están haciendo el
amor de una manera tan desenfrenada que ni cuenta se dan que mi madre y yo
estamos ahí, yo no puedo gritar no salen las palabras de mi boca, solo sé que
veo a Amanda moviéndose sobre Andrew Gimiendo, disfrutando y a él con los ojos
cerrados sujetando a Amanda de las caderas ayudándola para que se mueva más rápido.
-
Vamos mandy muévete más rápido hazme llegar,
hazme disfrutar tu sabes cómo.
-
¡Oh Andrew! Eres el mejor amante del mundo si
si si…
Esas palabras me dan la
puñalada final no lo soporto más y grito llena de dolor y de rabia.
-
¡Malditos!
Ambos se voltean y me ven a mí
y a mi madre quien los mira con odio. Andrew se levanta aparta a Amanda, cubre
su desnudez e intenta explicarme con las típicas palabras de un infiel.
-
Mi amor no es lo que crees, déjame explicarte,
yo te amo bebé más que a nadie, amor por favor no me mires así me rompes el
corazón, esto solo fue un error, no va a volver a pasar, solo fue esta vez por
favor háblame, mírame…me equivoque lo sé, bebé te amo, lo siento.
Me dice al darse cuenta que
lo miro con odio, rabia, dolor, todo junto, siento que me he quedado vacía,
pero sus palabras me hacen estallar, toda mi rabia explota.
-
¡Que me amas!, grito como una posesa
-
Te encuentro revolcándote con esa con mi “amiga”
el día de mi boda de nuestra boda y tienes el cinismo de decirme que me amas,
eres un maldito Andrew, TE ODIO! Le grito con todas mis fuerzas.
-
Bebé, mi amor te lo juro no va a volver a
pasar un error por favor, por favor
-
¿Un error? Pregunta Amanda, - le llamas un
error a diez meses de placer, en los que nos hemos acostado más veces de las
que puedo recordar, un error en el que nos dábamos placer, pues déjame decirte
amiga que es el error más gratificante para los dos, lo sé porque el también disfruto
de lo lindo mientras lo hacía gozar.
-
¡CALLATE AMANDA! Le grita Andrew desesperado
Amanda me mira triunfal y
entonces me doy cuenta que nunca fue mi amiga, siempre fue como una hermana
para mi desde que éramos unas niñas y yo para ella no fui nada, nada
Me duele saber que llevan
diez meses revolcándose y yo como una ingenua sin saber nada y creyéndolo el
mejor hombre del mundo.
-
No quiero volver a verlos en la vida, no me
los quiero cruzar nunca en mi camino, se merecen en uno al otro, son un par de
ratas los odio como nunca se podrán imaginar.
-
¿Acaso vez que me importe el que me odies
mosquita muerta? Me dice Amanda
Amanda me mira con odio y yo
solo me pregunto, que hice para ella me odiara de esa manera yo solo la quise
durante todos estos años era una hermana para mí, me duele no solo la traición del
hombre que amo si no también la de mi mejor amiga.
-
Tu cállate le dice mi madre, te considerábamos
de esta familia, fuiste como una hija para nosotros y tú nos clavas a todos un
puñal por la espalda en especial a mi niña que te consideraba su hermana, que hubiera
dado todo por ti, Amanda Thomson tu solo eres un perra sin corazón,- y tu mi
madre se dirige a Andrew eres un desgraciado, mi hija te amaba y te hubiese
amado sin condición, pero eres solo basura que no se merece su amor.
Dicho esto mi madre yo salgo
corriendo, escucho a Andrew gritar a lo lejos que lo perdone que me ama, pero
mi corazón está roto, desecho, congelado. Después de correr unos cuantos kilómetros
me detengo, la gente me mira extrañada, no me doy cuenta aun llevo mi vestido
de novia pero no me importa, solo miro al cielo y grito y juro que nunca, nunca
volveré a enamorarme ¡NUNCA!
En otro lugar en ese mismo
momento él se pregunta que hizo mal para merecer ese dolor que está sintiendo,
le dio todo, le compro las mejores cosas que el dinero puede comprar, le dio lo
que el por primera vez había sentido, amor y ella solo se va, lo abandona sin
tener el valor de enfrentarlo y, tampoco le importo a quien más dejaba -¿porque?
Grita el lleno de dolor y odio hacia esa mujer que tanto había amado, y ahí en
el jardín de su casa y mirando al cielo juro que nunca, nunca volvería a enamorarse
¡NUNCA!
No hay comentarios:
Publicar un comentario