domingo, 2 de febrero de 2014

Prólogo


El día amaneció soleado, la casa era un caos total lleno de familiares que esperaban el gran acontecimiento y ahí estaba yo en mi habitación demasiado nerviosa como para tan siquiera poder respirar bien. Aun no lo podía creer iba a casarse con el hombre que más amaba en este mundo, con su otra mitad, su media naranja, si, ya mucha gente en especial sus padres le habían dicho que era demasiado joven para casarse, que debería pensarlo bien, que deberían conocerse mejor, pero llevaba con su novio un año y sentía que lo conocía a la perfección, sabía que lo amaba y con eso le bastaba y era lo más importante.
Estaba muy nerviosa y agradecía el apoyo de su mejor amiga que aunque también le decía que estaba muy joven para casarse la apoyo y la ayudo a organizar su boda, pero en este momento no sabía dónde estaba de un momento a otro solo desapareció de mi vista, solo sé que la necesito así que Salí de mi habitación para buscarla la necesitaba urgentemente es mi dama de honor y la boda empieza en quince minutos, ¡Dios que nerviosa estoy!.
-       ¿Hija pero que haces? Me pregunta mi mamá – en quince minutos te casas y tu paseando por ahí como si nada
-       Mamá ya lo sé, pero da la casualidad que mi dama de honor desapareció y la necesito yaaa!
-       Hija cálmate los nervios te están volviendo loquita mi niña, vamos te acompaño a buscarla.
Buscamos por casi toda la casa y ni rastro de mi mejor amiga, ella sabe que ya va empezar la boda y desaparece así, será que le paso algo me pregunto un poco preocupada.
-       ¿Pero donde carajos se metió Amanda?
-       Mi niña esa boquita, me dice con reproche mi madre
-       Lo siento mamá pero es que estoy nerviosa y ella dónde está? Le digo desesperada.
Ya estoy por darme por vencida de estarla buscando cuando escucho unos gemidos muy fuertes que vienen de una habitación de huéspedes, miro a mi madre y ella me mira extrañada, nos acercamos sigilosamente y abro la puerta para ver qué es lo que sucede y si Mandy está ahí dentro, pero lo que veo al abrir la puerta me sorprende, me deja anonadada y congelada en ese lugar, Dios no puedo creer lo que estoy viendo siento como las lágrimas empiezan a salir y no puedo contenerlas, lo que estoy viendo me está rompiendo el corazón en pedazos; mi madre mira la escena que desarrolla en esa habitación y me mira con dolor, no lo puedo creer Andrew el hombre que amo más que a nada, el hombre con el que me iba a casar hoy está en la cama acostado de espaldas desnudo  y sobre él está ella mi supuesta “mejor amiga” también desnuda, están haciendo el amor de una manera tan desenfrenada que ni cuenta se dan que mi madre y yo estamos ahí, yo no puedo gritar no salen las palabras de mi boca, solo sé que veo a Amanda moviéndose sobre Andrew Gimiendo, disfrutando y a él con los ojos cerrados sujetando a Amanda de las caderas ayudándola para que se mueva más rápido.
-       Vamos mandy muévete más rápido hazme llegar, hazme disfrutar tu sabes cómo.
-       ¡Oh Andrew! Eres el mejor amante del mundo si si si…
Esas palabras me dan la puñalada final no lo soporto más y grito llena de dolor y de rabia.
-       ¡Malditos!
Ambos se voltean y me ven a mí y a mi madre quien los mira con odio. Andrew se levanta aparta a Amanda, cubre su desnudez e intenta explicarme con las típicas palabras de un infiel.
-       Mi amor no es lo que crees, déjame explicarte, yo te amo bebé más que a nadie, amor por favor no me mires así me rompes el corazón, esto solo fue un error, no va a volver a pasar, solo fue esta vez por favor háblame, mírame…me equivoque lo sé, bebé te amo, lo siento.
Me dice al darse cuenta que lo miro con odio, rabia, dolor, todo junto, siento que me he quedado vacía, pero sus palabras me hacen estallar, toda mi rabia explota.
-       ¡Que me amas!, grito como una posesa
-       Te encuentro revolcándote con esa con mi “amiga” el día de mi boda de nuestra boda y tienes el cinismo de decirme que me amas, eres un maldito Andrew, TE ODIO! Le grito con todas mis fuerzas.
-       Bebé, mi amor te lo juro no va a volver a pasar un error por favor, por favor
-       ¿Un error? Pregunta Amanda, - le llamas un error a diez meses de placer, en los que nos hemos acostado más veces de las que puedo recordar, un error en el que nos dábamos placer, pues déjame decirte amiga que es el error más gratificante para los dos, lo sé porque el también disfruto de lo lindo mientras lo hacía gozar.
-       ¡CALLATE AMANDA! Le grita Andrew desesperado
Amanda me mira triunfal y entonces me doy cuenta que nunca fue mi amiga, siempre fue como una hermana para mi desde que éramos unas niñas y yo para ella no fui nada, nada
Me duele saber que llevan diez meses revolcándose y yo como una ingenua sin saber nada y creyéndolo el mejor hombre del mundo.
-       No quiero volver a verlos en la vida, no me los quiero cruzar nunca en mi camino, se merecen en uno al otro, son un par de ratas los odio como nunca se podrán imaginar.
-       ¿Acaso vez que me importe el que me odies mosquita muerta? Me dice Amanda
Amanda me mira con odio y yo solo me pregunto, que hice para ella me odiara de esa manera yo solo la quise durante todos estos años era una hermana para mí, me duele no solo la traición del hombre que amo si no también la de mi mejor amiga.
-       Tu cállate le dice mi madre, te considerábamos de esta familia, fuiste como una hija para nosotros y tú nos clavas a todos un puñal por la espalda en especial a mi niña que te consideraba su hermana, que hubiera dado todo por ti, Amanda Thomson tu solo eres un perra sin corazón,- y tu mi madre se dirige a Andrew eres un desgraciado, mi hija te amaba y te hubiese amado sin condición, pero eres solo basura que no se merece su amor.
Dicho esto mi madre yo salgo corriendo, escucho a Andrew gritar a lo lejos que lo perdone que me ama, pero mi corazón está roto, desecho, congelado. Después de correr unos cuantos kilómetros me detengo, la gente me mira extrañada, no me doy cuenta aun llevo mi vestido de novia pero no me importa, solo miro al cielo y grito y juro que nunca, nunca volveré a enamorarme ¡NUNCA!


En otro lugar en ese mismo momento él se pregunta que hizo mal para merecer ese dolor que está sintiendo, le dio todo, le compro las mejores cosas que el dinero puede comprar, le dio lo que el por primera vez había sentido, amor y ella solo se va, lo abandona sin tener el valor de enfrentarlo y, tampoco le importo a quien más dejaba -¿porque? Grita el lleno de dolor y odio hacia esa mujer que tanto había amado, y ahí en el jardín de su casa y mirando al cielo juro que nunca, nunca volvería a enamorarse ¡NUNCA!

No hay comentarios:

Publicar un comentario